El reencuentro con la Virgen Morena es la esperanza de miles de peregrinos santiagueños que caminan a su altar.

Como cada diciembre, la fe volvió a desbordar los caminos. Desde temprano, cientos y miles de peregrinos emprendieron este sábado la tradicional caminata por la Ruta 64 hacia San Fernando del Valle de Catamarca, para reencontrarse con la Virgen Morena, la Virgen del Valle.
Familias completas, jóvenes, adultos mayores y grupos de amigos avanzan paso a paso bajo el sol, movidos por una devoción que trasciende generaciones en Santiago del Estero.
Un equipo de Diario Panorama salió al encuentro de los caminantes y recogió testimonios cargados de emoción. Muchos viajan para agradecer promesas cumplidas; otros, para pedir salud, trabajo o fortaleza en momentos difíciles.
Entre lágrimas y sonrisas, todos coinciden en que este recorrido es más que un esfuerzo físico: es un abrazo espiritual que los renueva y los une a una tradición profundamente arraigada en el Norte argentino.
Mientras la columna de fieles avanza, se multiplican los gestos solidarios: vecinos que ofrecen agua, frutas, sombra o palabras de aliento. El paisaje de la ruta se convierte así en un escenario de fe colectiva, esperanza y devoción.
Un año más, Santiago camina hacia los pies de la Virgen del Valle, llevando consigo sus oraciones, sus historias y su inquebrantable espíritu peregrino.