En la Vigilia Pascual celebrada este sábado, previo al Domingo de Pascua, en la Catedral Basílica, el cardenal llamó a renovar la esperanza y vivir la fe desde la entrega y la transformación interior.

En el marco de la Vigilia Pascual celebrada este sábado, previo al Domingo de Pascua, en la Catedral Basílica, el cardenal primado de Argentina, Vicente Bokalic Iglic, presidió la ceremonia central de la Iglesia Católica, acompañado por Rolando Tenti, en una noche cargada de espiritualidad, reflexión y esperanza.
Durante su homilía, Bokalic invitó a los fieles a hacer memoria del amor de Dios y a comprender el verdadero sentido de la Pascua, marcado por el paso de la muerte a la vida. En ese sentido, recordó que, tras la crucifixión de Jesús, “parecía que todo había terminado”, en un contexto donde incluso sus discípulos habían perdido la fe y la esperanza.
“Sus discípulos se dispersaron. Ese pueblo que lo había aclamado también gritó ‘crucifíquenlo’”, expresó, al describir el clima de desilusión que rodeó la muerte de Cristo. Sin embargo, remarcó que Dios es fiel y cumple sus promesas: “Jesús lo había anunciado: iba a sufrir, iba a morir, pero también iba a resucitar”.
El cardenal señaló que uno de los grandes desafíos del creyente es no quedarse en la cruz, sino dar el paso hacia la esperanza de la resurrección. “Es vital hacer memoria para recuperar la esperanza”, sostuvo, al tiempo que destacó el valor de recordar las intervenciones de Dios en la historia, como las narradas en las lecturas bíblicas de la celebración.