Tensión en el aire: Polonia interceptó un avión espía ruso en el Báltico

El ministro Kosiniak-Kamysz acusó a Moscú de sondear sus defensas aéreas y lo enmarca en la hostilidad sistémica de Moscú hacia la OTAN.

Dos cazas polacos interceptaron este martes un avión de reconocimiento electrónico ruso modelo Ilyushin Il-20 que volaba en aguas internacionales del mar Báltico sin plan de vuelo presentado y con el transpondedor desactivado, a unos 30 kilómetros de la ciudad costera de Ustka, en el norte de Polonia. Tras ser contactado por los pilotos, el aparato viró y puso rumbo de regreso a Rusia. El ministro de Defensa polaco, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, calificó el episodio como el primer intento ruso en mucho tiempo de aproximarse a la frontera marítima del país para identificar sus sistemas de defensa aérea.

“Este es el primer intento ruso en mucho tiempo de acercarse a nuestra frontera marítima para identificar nuestros sistemas de defensa aérea”, afirmó Kosiniak-Kamysz en una rueda de prensa recogida por la agencia estatal polaca PAP. El ministro subrayó que incidentes como el de este martes expresan la hostilidad de Moscú hacia todos los países de la OTAN y son un recordatorio de “lo peligroso que es Rusia”.

El Mando Operacional de las Fuerzas Armadas polacas precisó en un comunicado que la aeronave rusa carecía de plan de vuelo y volaba con el transpondedor apagado, lo que la hacía invisible para el control de tráfico aéreo civil. En ningún momento violó el espacio aéreo soberano de Polonia. “Este tipo de intercepciones constituyen un elemento estándar del sistema de seguridad del espacio aéreo. Su objetivo es la identificación y el control de objetos que no cumplen con los procedimientos internacionales de vuelo”, explicó el mando en su nota oficial.

El Il-20, denominado “Coot-A” por la OTAN, es una plataforma de inteligencia electrónica derivada del avión de pasajeros soviético Ilyushin Il-18 y desarrollada en los años sesenta. Equipado con sensores especializados en la captación de señales de radar y comunicaciones, su misión principal es localizar y caracterizar los sistemas de defensa aérea del adversario sin penetrar en su espacio soberano. A pesar de su antigüedad, continúa en servicio activo en las Fuerzas Aeroespaciales rusas. En lo que va de 2026, Polonia había registrado al menos ocho misiones de reconocimiento ruso en el Báltico antes del episodio de este martes.