Cuti y Roberto Carabajal destacaron el valor de este encuentro como un espacio para compartir, mantener vivas las costumbres y transmitir de generación en generación el legado del folclore santiagueño. «Lo vivimos año a año, siempre con una renovación en gente», expresó Roberto, quien resaltó el cariño con el que reciben a quienes llegan para participar de la celebración.

El encuentro propone una modalidad de micrófono abierto, permitiendo que todos aquellos que quieran cantar o expresarse tengan la oportunidad de subir al escenario. También cuenta con una pista de madera para bailar, estacionamiento, vigilancia y una propuesta gastronómica basada en la tradicional comida santiagueña.
Cuti Carabajal recordó además sus años vinculados a las peñas y la influencia de grandes referentes del folclore, entre ellos Los Ábalos, Los Hermanos Simón, los Juárez y los Jerez. En ese sentido, sostuvo que tanto él como Roberto buscan continuar ese camino desde una identidad propia, con canciones y repertorio propios, pero manteniendo la esencia de la música tradicional.
Uno de los aspectos más emotivos de la celebración es el homenaje a la familia Carabajal y, especialmente, a la madre de Cuti, quien tuvo 12 hijos y cuya memoria se convirtió en un punto de encuentro para familiares y seguidores de la música popular.
Roberto destacó que muchas de las costumbres que hoy se recuperan forman parte de los recuerdos de su infancia. Evocó aquellas reuniones en las que las mujeres de la familia se juntaban a preparar la comida y, posteriormente, toda la familia compartía una larga mesa acompañada por canciones.