Con temor a quedarse afuera de la carrera que lideran Estados Unidos y China, Europa se sumó al debate sobre el futuro de la inteligencia artificial (IA) La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, advirtió a Europa no quedar rezagada en el desarrollo si no quiere perder su autonomía y nivel de vida, al tiempo que Alemania dijo que detener el avance de la tecnología no era una “opción viable” para el continente.

Además, el rey Carlos III recibirá esta semana a los dirigentes de las principales empresas de inteligencia artificial para debatir si es necesario establecer un conjunto de principios comunes que sirvan de guía para una tecnología que ha suscitado cada vez más advertencias sobre la amenaza que supone para la humanidad.
El debate sobre la IA volvió a ser el centro de atención durante el fin de semana, después de que el presidente ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, dijera que las empresas pioneras del sector deberían someterse a un escrutinio independiente y trabajar en la elaboración de normas comunes a medida que surgen sistemas cada vez más potentes.
Las empresas europeas han estado invirtiendo en IA, pero en su mayoría importan la tecnología desde el exterior, especialmente de Estados Unidos, lo que las deja vulnerables ante un eventual corte del acceso y podría poner en riesgo a todos los sectores de la economía.
“Dentro de unos años, la IA estará controlando las mercancías en las fronteras, determinando qué declaraciones de impuestos deben ser auditadas, despachando trenes, monitoreando a pacientes en las salas hospitalarias y autorizando pagos en los bancos”, dijo Lagarde en un discurso en Viena.