Descendió a categoría 1. Los fuertes vientos causaron serios problemas eléctricos en varias ciudades del estado de la Florida, con vientos que superaron los 170 kilómetros por hora.

Mientras los fuertes vientos azotaban las palmeras y las olas rompían a lo largo de las playas de la franja noroccidental de Florida y Alabama, el huracán Isaías ingresó durante la madrugada a la costa estadounidense y tocó tierra. Y aunque el ingreso fue en Categoría 2 en el Golfo de México, con el correr de las horas, descendió a categoría 1.
“Las cosas se van a poner realmente complicadas en las próximas dos horas”, avisaba Jamie Rhome, subdirector del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés). Y no se equivocó: casi 700 mil usuarios están sin luz.
El huracán mostró su poderío tras su paso por Okaloosa Island, Fort Walton Beach y Destin, en Florida, con vientos de más de 170 km/h causando destrozos varios.
A pesar del debilitamiento, se pronosticó que el huracán genere una importante marejada ciclónica, vientos dañinos, inundaciones y posiblemente incluso tornados antes de que pierda fuerza a medida que avance tierra adentro y disperse vientos fuertes y lluvia muy al norte, hasta Atlanta.
Las ráfagas de viento con la fuerza del huracán comenzaron a azotar la costa sur de Estados Unidos a primera hora de la noche, antes de que Isaías tocara tierra en la zona costera.