{"id":67965,"date":"2026-03-24T13:59:37","date_gmt":"2026-03-24T16:59:37","guid":{"rendered":"https:\/\/elurbanoweb.com.ar\/diario\/?p=67965"},"modified":"2026-03-24T13:59:37","modified_gmt":"2026-03-24T16:59:37","slug":"a-50-anos-del-golpe-de-estado-de-1976-mujeres-santiaguenas-entre-la-represion-y-la-continuidad-tradicional","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/elurbanoweb.com.ar\/diario\/a-50-anos-del-golpe-de-estado-de-1976-mujeres-santiaguenas-entre-la-represion-y-la-continuidad-tradicional\/","title":{"rendered":"A 50 a\u00f1os del golpe de Estado de 1976: mujeres santiague\u00f1as entre la represi\u00f3n y la continuidad tradicional"},"content":{"rendered":"<p>A cincuenta a\u00f1os del golpe de Estado de 1976, asumimos como equipo una posici\u00f3n \u00e9tica clara, de que la \u00faltima dictadura no fue la primera, pero si fue la m\u00e1s grave. Asimismo, nos proponemos indagar en dimensiones inc\u00f3modas o poco exploradas, abordando las experiencias de las mujeres santiague\u00f1as a partir de sus rupturas y continuidades.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-67966 size-full\" src=\"http:\/\/elurbanoweb.com.ar\/diario\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/historia0.jpeg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"646\" srcset=\"http:\/\/elurbanoweb.com.ar\/diario\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/historia0.jpeg 1024w, http:\/\/elurbanoweb.com.ar\/diario\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/historia0-300x189.jpeg 300w, http:\/\/elurbanoweb.com.ar\/diario\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/historia0-150x95.jpeg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Por Equipo Historia UNSE Mujeres*<\/p>\n<p>Durante este periodo, la vida social en Santiago del Estero atraves\u00f3 un proceso de fuerte control y disciplinamiento que impact\u00f3 de manera particular en las mujeres. Sus experiencias no fueron homog\u00e9neas: algunas fueron perseguidas y forzadas al exilio, otras permanecieron en la provincia bajo estrictas normas sociales, y un grupo reducido logr\u00f3 sostener cierta presencia en espacios p\u00fablicos, aunque siempre bajo vigilancia. Conocer algunas de estas trayectorias permite mirar con mayor profundidad c\u00f3mo se redefinieron los m\u00e1rgenes de acci\u00f3n femenina en un contexto de represi\u00f3n.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os previos al golpe de Estado, especialmente desde la d\u00e9cada de 1960, se produjo un avance significativo en la participaci\u00f3n femenina en distintos \u00e1mbitos locales. Cada vez m\u00e1s santiague\u00f1as acced\u00edan a procesos de profesionalizaci\u00f3n, como en el campo de la enfermer\u00eda, cuyo desarrollo en general ha sido analizado por Alderete (1998), en donde se destaca el trabajo de las enfermeras universitarias Fanny Jim\u00e9nez Norry y Blanca Raed en la coordinaci\u00f3n de una intensa actividad educativa durante esos a\u00f1os. Al mismo tiempo, comenzaron a egresar las primeras graduadas de la educaci\u00f3n superior, tal como registran los archivos institucionales del I.S.P.P. N.\u00ba 1 en carreras como Filosof\u00eda, Pedagog\u00eda, Ciencias Naturales e Historia, as\u00ed como tambi\u00e9n las publicaciones de El Liberal (1968, p. 72), en donde se daba a conocer a las primeras ingenieras forestales, entre ellas Mirta Soria, Eva Musso y Liliana Dib.<\/p>\n<p>Este proceso tambi\u00e9n se expres\u00f3 en el \u00e1mbito cultural por ejemlo, para el cual Tamer (2010) se\u00f1ala la presencia de figuras como Fanny Olivera, Mar\u00eda Rold\u00e1n y Guillermina Rosenstein en el teatro, el radioteatro y el cine, consolidando su lugar en el espacio p\u00fablico local. A ellas se suma la artista pl\u00e1stica Nelly Orieta, una de las primeras egresadas de la entonces Academia de Bellas Artes \u201cJuan Yapar\u00ed\u201d. Estas trayectorias dan cuenta de un escenario en el que un n\u00famero creciente de ellas se incorporaban al mundo laboral y comenzaba a ocupar espacios visibles en la vida p\u00fablica, en el marco de transformaciones sociales y culturales m\u00e1s amplias que expandieron sus horizontes m\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito dom\u00e9stico.<\/p>\n<p>Sin embargo, la irrupci\u00f3n del r\u00e9gimen militar interrumpi\u00f3 y reorient\u00f3 ese proceso. La persecuci\u00f3n pol\u00edtica, la censura y el control sobre las instituciones educativas y laborales limitaron de manera dr\u00e1stica las posibilidades de participaci\u00f3n. Muchas fueron vigiladas e incluso desplazadas de sus espacios, como ocurri\u00f3 con la cient\u00edfica santiague\u00f1a Miriani Pastoriza, quien, seg\u00fan se\u00f1ala Rubinstein (2018), debi\u00f3 abandonar el pa\u00eds en 1978 luego de que la Junta Militar no le renovara su cargo en el Observatorio Astron\u00f3mico de C\u00f3rdoba, le impidiera acceder a otras instituciones universitarias y la incluyera en listas de personas consideradas \u201cpresuntamente peligrosas\u201d. No obstante, la mayor\u00eda permaneci\u00f3 en la provincia, en un contexto en el que se reforzaron los mandatos tradicionales que las ubicaban en el \u00e1mbito dom\u00e9stico y en la maternidad como destino principal.<\/p>\n<p>A pesar de este escenario violento, no todas las experiencias fueron iguales. Algunas lograron sostener su presencia en el espacio p\u00fablico a trav\u00e9s de funciones dentro de la administraci\u00f3n estatal, aunque bajo condiciones de estricta jerarqu\u00eda, control y subordinaci\u00f3n. Un ejemplo de ello es la delegaci\u00f3n santiague\u00f1a que ofici\u00f3 como anfitriona de la VII Asamblea del Consejo Federal de Educaci\u00f3n, celebrada en la provincia en julio de 1978, en la que participaron representantes de todo el pa\u00eds. La delegaci\u00f3n local estuvo integrada por Isabel Buxeda como Secretaria de Estado de Educaci\u00f3n y Cultura, Ernestina Mira como Secretaria General a cargo de la Presidencia del Consejo General de Educaci\u00f3n, Elsa Mart\u00edn como Secretaria T\u00e9cnica de Administraci\u00f3n Educacional y Silvia Ferreyra Lesye como Secretaria T\u00e9cnica Legal, seg\u00fan consta en el informe oficial del Ministerio de Cultura y Educaci\u00f3n de 1978. Al mismo tiempo, otras trayectorias estuvieron marcadas por la persecuci\u00f3n directa, especialmente en espacios estudiantiles y sociales. En muchos casos, esto deriv\u00f3 en desplazamientos forzados o en lo que puede pensarse como formas de \u201cexilio interior\u201d, como es el caso de las hermanas Gladys y Anita Dom\u00ednguez, simpatizantes de la Juventud Guevarista, quienes entre 1976 y 1977 fueron obligadas a trasladarse de sus colegios en la capital hacia el interior provincial (Figueroa, 2013).<\/p>\n<p>En el plano nacional, la represi\u00f3n tambi\u00e9n afect\u00f3 profundamente a las mujeres como v\u00edctimas del terrorismo de Estado. Muchas fueron detenidas, desaparecidas o sometidas a distintas formas de violencia. Sin embargo, tambi\u00e9n emergieron formas de resistencia que resignificaron su lugar en la sociedad. La figura de las madres que reclamaban por sus hijos desaparecidos constituye un ejemplo de c\u00f3mo un rol tradicionalmente asociado al \u00e1mbito privado se transform\u00f3 en una forma de acci\u00f3n p\u00fablica y colectiva (Sep\u00falveda, 2009).<\/p>\n<p>En Santiago del Estero, estas din\u00e1micas tambi\u00e9n se hicieron presentes. Algunas mujeres impulsaron b\u00fasquedas, realizaron gestiones y sostuvieron reclamos en contextos adversos. Tal es el caso de Clara Ach\u00e1val, quien exigi\u00f3 p\u00fablicamente la aparici\u00f3n de su hija Gladys Dom\u00ednguez, a quien no ve\u00eda desde el 24 de marzo de 1976. Tras m\u00faltiples gestiones y viajes a Devoto y C\u00f3rdoba, logr\u00f3 reencontrarse con ella en 1978, seg\u00fan documenta Figueroa (2023).<\/p>\n<p>Lo que emerge de este breve recorrido es la diversidad de experiencias femeninas durante la dictadura. No hubo un \u00fanico modo de transitar ese per\u00edodo, sino m\u00faltiples trayectorias atravesadas por condicionamientos sociales, pol\u00edticos y personales. La represi\u00f3n no solo limit\u00f3 derechos y oportunidades, sino que tambi\u00e9n redefini\u00f3 los l\u00edmites de lo posible para las mujeres, reinstalando normas tradicionales al tiempo que generaba nuevas formas de control.<\/p>\n<p>Sin embargo, tambi\u00e9n es posible observar continuidades. A pesar de las restricciones, muchas mujeres sostuvieron pr\u00e1cticas y formas de participaci\u00f3n que hab\u00edan comenzado a consolidarse en d\u00e9cadas anteriores. Esto permite pensar la dictadura no solo como un quiebre, sino tambi\u00e9n como un momento de tensiones, donde se combinaron interrupciones, adaptaciones y resistencias.<\/p>\n<p>Comenzar a mirar la historia reciente desde estas experiencias no solo enriquece la comprensi\u00f3n del pasado, sino que tambi\u00e9n permite complejizarlo. Las mujeres santiague\u00f1as no fueron \u00fanicamente v\u00edctimas pasivas del contexto represivo, sino protagonistas de trayectorias diversas, atravesadas por condicionamientos, pero tambi\u00e9n por decisiones, estrategias y formas de acci\u00f3n. Recuperar estas historias es, en definitiva, una forma de ampliar nuestra mirada sobre la dictadura y sobre el lugar de las mujeres en la sociedad, y tambi\u00e9n una invitaci\u00f3n a pensar el presente desde una conciencia hist\u00f3rica que no se limite a recordar, sino que interpela, incomoda y moviliza.<\/p>\n<p>* Lic. Alba Gallo &#8211; Lic. Eugenia Hern\u00e1ndez Reimundi &#8211; Lic. Evangelina Isac &#8211; Lic. Karina Rold\u00e1n &#8211; Lic. Marcia P\u00f3mpolo &#8211; Lic. Mar\u00eda Olivera<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A cincuenta a\u00f1os del golpe de Estado de 1976, asumimos como equipo una posici\u00f3n \u00e9tica clara, de que la \u00faltima dictadura no fue la primera, pero si fue la m\u00e1s&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":67966,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":["post-67965","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-unse"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/elurbanoweb.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67965","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/elurbanoweb.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/elurbanoweb.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elurbanoweb.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elurbanoweb.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=67965"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/elurbanoweb.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67965\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":67967,"href":"http:\/\/elurbanoweb.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/67965\/revisions\/67967"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/elurbanoweb.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media\/67966"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/elurbanoweb.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=67965"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/elurbanoweb.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=67965"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/elurbanoweb.com.ar\/diario\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=67965"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}