El Xeneize sacó chapa en Brasil y se impuso por 3-1 con un tanto sobre el final del volante para sacar boleto a la definición de la Copa Sudamericana. Ahora espera por Mineiro o Montevideo City Torque.

Boca Juniors protagonizó una noche histórica en el estadio Maracaná de Río de Janeiro. El equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena derrotó 3-1 a Vasco da Gama, revirtió la derrota sufrida en La Bombonera y consiguió su clasificación a la final de la Copa Sudamericana 2026, con un resultado global de 3-2.
El Xeneize tuvo un primer tiempo brillante, en el que consiguió ponerse en ventaja gracias a los goles de Lautaro Di Lollo, a los 3 minutos, y Miguel Merentiel, a los 33. Sin embargo, el conjunto brasileño reaccionó en el complemento y descontó mediante José Rodríguez, a los 20 minutos, dejando la eliminatoria igualada.
Cuando todo parecía encaminarse hacia una definición por penales, apareció Leandro Paredes, quien se había recuperado en tiempo récord de un desgarro, para convertir el 3-1 definitivo a los 42 minutos del segundo tiempo y desatar el festejo de los hinchas de Boca.
Con esta victoria, el conjunto argentino volvió a ganar en el Maracaná después de 28 años, consiguió apenas su segundo triunfo en ese estadio y aseguró su lugar en una nueva final internacional.
Boca golpeó de entrada y tuvo un primer tiempo brillante
El equipo de Rodolfo Arruabarrena salió al campo de juego decidido a revertir la derrota por 1-0 sufrida en el encuentro de ida.
La reacción no tardó en llegar. Apenas a los 3 minutos del primer tiempo, Lautaro Blanco ejecutó un tiro de esquina preciso hacia el segundo palo, donde apareció Lautaro Di Lollo para conectar un potente cabezazo cruzado y establecer el 1-0.
El gol permitió que Boca igualara rápidamente el resultado global y comenzara a jugar con mayor confianza.
Dos minutos después, Miguel Merentiel realizó una gran habilitación de taco para Leonel Flores, quien quedó en una posición favorable para definir, aunque la defensa brasileña consiguió intervenir a tiempo.
Vasco da Gama intentó responder mediante remates de Cuiabano y Thiago Mendes, pero no logró inquietar seriamente al arquero Álvaro Montero.
A los 32 minutos, Boca volvió a generar peligro con un contraataque que terminó en un remate de Sebastián Villa, aunque el colombiano no consiguió convertir.
Sin embargo, apenas un minuto después llegó el segundo golpe del Xeneize.