El español se impuso sobre el serbio por 2-6, 6-2,6-3 y 7-5 para quedarse con el título.

Carlos Alcaraz escribió este domingo una página dorada en la historia del tenis al consagrarse campeón del Abierto de Australia por primera vez. Con este título, el murciano completó su vitrina de Grand Slam y se transformó en el jugador más joven de la historia en lograrlo, con 22 años y 272 días, aunque no en un mismo año calendario.
En una final de altísimo nivel disputada en el Melbourne Park, Alcaraz derrotó al serbio Novak Djokovic por 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5, en poco más de tres horas de juego, para frustrar el intento del número uno histórico de alcanzar su 25° título de Grand Slam, lo que le habría permitido superar el récord de Margaret Court.
El inicio del partido favoreció a Djokovic, que se quedó con el primer set mostrando toda su jerarquía. Sin embargo, Alcaraz reaccionó con autoridad, ajustó su juego desde el fondo de la cancha y dominó el desarrollo en los tres parciales siguientes, imponiendo intensidad, variantes y una fortaleza mental notable para sellar una victoria histórica.