Hablar de Clara Boboli es hablar de los cimientos mismos de la Mutual Santiagueña. Es hablar de compromiso, de entrega, de vocación de servicio y sobre todo de una vida dedicada a construir, acompañar y sostener una institución que, con el paso de los años, se convirtió en un espacio de contención, de ayuda para muchos santiagueños. Clara fue una de las fundadoras de esta querida Mutual. Y no fue fundadora en el sentido formal de la palabra. Fue fundadora en el sentido más profundo: de esas personas que no solo ayudan a crear una institución, sino que le dan alma, sentido y rumbo. De esas personas que dejan su huella en cada paso, en cada decisión y en cada gesto cotidiano.

Su presencia, su trabajo y su forma de ser marcaron profundamente a quienes compartieron con ella el día a día. Clara no solo cumplió funciones sino que enseñó con el ejemplo.
Inspiró con sus actos. Mostró, en cada jornada, que servir a los demás es una de las formas más nobles de trascender. Quienes formamos parte de la Mutual Santiagueña: Comisión directiva, empleados, socios y allegados, queremos expresar nuestro más sincero reconocimiento, nuestro afecto y nuestra gratitud eterna a esta gran mujer, Clara Boboli. Gracias por su vida de servicio, por su ejemplo y gracias por haber sembrado tanto en esta institución, y en cada una de las personas que tuvimos el privilegio de conocerla y aprender de ella.
Que su legado nos abrace, nos guíe y nos inspire siempre.
