Investigadores de la UNSE buscan reconstruir el pasado prehispánico del sur santiagueño

Los profesionales avanzan en el estudio del pasado prehispánico del sur provincial mediante la incorporación de nuevas tecnologías que permiten explorar y documentar yacimientos arqueológicos con un nivel de precisión hasta hace poco difícil de alcanzar.

En ese marco, un equipo encabezado por el Dr. Catriel León, investigador del Instituto de Estudios para el Desarrollo Social (INDES, UNSE-CONICET), realizó un relevamiento de cerca de 60 hectáreas en la zona de Sumampa, utilizando un dron equipado con tecnología LiDAR.

La experiencia se inscribe en un proyecto de investigación de largo plazo orientado a conocer las sociedades indígenas que habitaron el sur de Santiago del Estero antes de la conquista europea, un territorio sobre el que existen todavía numerosos interrogantes arqueológicos.

“Se conocía muy poco sobre las poblaciones indígenas previas a la conquista”, explicó León en una entrevista con Radio Universidad. El investigador señaló que los antecedentes de estudios en la región eran escasos y que algunos de los principales trabajos se habían concentrado especialmente en las sierras y el arte rupestre.

Una de las novedades del trabajo es la utilización de LiDAR, una tecnología que funciona mediante la emisión de pulsos láser y permite generar representaciones digitales de enorme precisión sobre la superficie relevada.

Según explicó León, el equipo utilizado puede emitir alrededor de 500 mil pulsos por segundo, generando una gran nube de puntos georreferenciados a partir de la cual es posible reconstruir digitalmente las características del terreno. Markdown pegado

Para la arqueología, una de sus mayores ventajas es que permite obtener información del suelo incluso en lugares cubiertos por vegetación.

A diferencia de una fotografía aérea o una imagen satelital, donde árboles y otras coberturas pueden impedir observar la superficie, el LiDAR posibilita reconstruir con mayor precisión la topografía existente debajo de la vegetación.

Esto permite acelerar las tareas de prospección arqueológica, es decir, la búsqueda de nuevos sitios y estructuras. En este caso particular, los investigadores procuran identificar, entre otros elementos, pircados o antiguas paredes construidas mediante acumulaciones de roca.