En un acto que celebró la excelencia académica y el compromiso social.

Esta ceremonia reconoce su trayectoria intachable dedicada a la docencia, la investigación, la gestión institucional y, principalmente, a la extensión universitaria como herramienta de transformación social.
Su huella en la UNSE es profunda y diversa, como docente e investigadora. El PEAM es un testimonio de su visión. A lo largo de 30 años, esta propuesta innovadora abrió las puertas de la UNSE a todas las edades, transformando nuestra universidad en un espacio verdaderamente inclusivo y humanista.
Uno de los momentos más conmovedores del evento llegó cuando la Profesora Emérita se dirigió al auditorio ofreció un discurso en el que repasó los hitos de su carrera, no como logros individuales, sino como construcciones colectivas.
“Esta distinción quedara grabada por siempre en los hechos mas significativos de mi vida y será un gran incentivo para seguir apostando a una educación comprendida y critica que contribuya al esfuerzo colectivo de una sociedad más humana e incluso para todas las edades”, afirmó visiblemente emocionada.
Con este acto, la UNSE no solo honró a una académica excepcional, sino que presentó el legado vivo de una mujer que ha dedicado su vida a la inclusión social a través del conocimiento.