Durante el segundo acto de la 112° Colación de Grado de la Escuela para la Innovación Educativa de la Universidad Nacional de Santiago del Estero.

El acto académico estuvo presidido por el rector de la UNSE, Lic. Marcelino Ledesma; la directora de la Escuela para la Innovación Educativa, Mg. Adriana Virginia Medina; la secretaria académica de la EIE, Mg. María Mercedes Quevedo Fernández; y el secretario de Administración de la EIE, CP Leandro Basbus.
Luego del juramento y de la entrega de diplomas, la recientemente egresada como Licenciada en Gestión Educativa, Verónica del Valle Lupercio, dirigió unas palabras a los presentes en representación de los flamantes graduados.
“Me llevo de esta universidad no solo el conocimiento, sino también la convicción de que la educación es la herramienta más potente para transformar realidades. Este título es un compromiso personal con la excelencia, pero también con la humanidad”, expresó emocionada.
Asimismo, destacó el valor humano y formativo de la universidad pública y el acompañamiento recibido durante su trayecto académico.
“Espero que mi paso por la gestión sea siempre un reflejo de los valores que aquí aprendí: la solidaridad, la búsqueda constante de la verdad y el respeto por el otro. Mirar a estas personas, ver en sus rostros alegría y orgullo, es el mejor regalo que puedo recibir”, sostuvo.
Por su parte, la directora de la Escuela para la Innovación Educativa, Mg. Adriana Virginia Medina, aprovechó su mensaje para reflexionar sobre el contexto que atraviesan actualmente las universidades públicas del país y reivindicar el compromiso de las instituciones educativas con la sociedad.
“Las universidades argentinas estamos transitando tiempos difíciles. Enfrentamos restricciones presupuestarias severas, discusiones acaloradas sobre la financiación, falsos cuestionamientos sobre la transparencia de nuestras auditorías y el constante desafío de mantener la excelencia con recursos limitados. A pesar de todo, seguimos aquí, estamos aquí”, afirmó.
▪Y agregó: “Las aulas permanecen abiertas, la investigación no se detiene y la producción de conocimiento asegura una vez más el derecho fundamental a la educación”.
La ceremonia volvió a reflejar el orgullo y la emoción de toda la comunidad universitaria en una jornada que celebró el esfuerzo, la formación académica y el compromiso con una educación pública inclusiva y de calidad.