Un predio ubicado en la localidad de La Bajada quedó en el centro de la polémica en los últimos días tras viralizarse imágenes de una imponente estatua de San La Muerte de más de siete metros de altura.

El lugar, que además cuenta con figuras de otros santos paganos venerados por distintos devotos, recibe diariamente la visita de vecinos y personas que llegan para dejar ofrendas, encender velas y realizar pedidos vinculados a la fe popular.
Un equipo periodístico recorrió el sitio y dialogó con Miguel, un artesano tucumano encargado de realizar la gigantesca estructura. Según contó, lleva alrededor de cuarenta días trabajando intensamente en el lugar por pedido del propietario del predio.
La difusión de las imágenes generó fuertes repercusiones en redes sociales y entre la comunidad, donde algunos expresaron su rechazo por la presencia de figuras paganas de gran tamaño, mientras que otros defendieron las creencias populares y el derecho a la devoción.